jueves, 8 de diciembre de 2016

MEDITACIÓN

El cuenco suena
el eco retumba  en tu alma
hueles el incienso en ti
todo se desprende a la nada
el  Todo te abre la puerta.


Irma Ariola Medina ©  


AL AIRE

No sostengo la verdad
tampoco la mentira
se diluye el dolor en el agua
la observo instantes
y  veo mi cara reflejada en ella
suena su transparencia en plenitud
toda duda se diluye en su esencia
penetra en los sentidos
y  te sostienes en los  instantes de lucidez
en la enredadera de la vida.

Del poemario inédito:  DIGNAS SIN TABÚ

Irma Ariola Medina ©  

Pintura: del artista canadiense Robert Gonsalves



Al aire se sostienen los pensamientos consagrados a los sentimientos en la estación de paso.
IAM
Cada mariposa vuela sin cesar
sus pétalos frágiles se sostienen en el vuelo
sufre el proceso de la metamorfosis
son frágiles y delicadas
la ternura se abre en su tramo. 
Son la huella del reflejo.
Del poemario: "DIGNAS SIN TABÚ"
Irma Ariola Medina ©  

sábado, 3 de diciembre de 2016

TRIBULACIÓN

No concibo el silencio sin la poesía
estalla el nudo en la garganta
se consumen los versos de la nostalgia
todo se consagra al dolor
y al amor engullido en las entrañas.

Todo se consume en el instante
y tú,  lo concibes en la nitidez
del aureola incrustado en el pecho
por no entender las quimeras del destino.


Del poemario inédito:  DIGNAS SIN TABÚ

Irma Ariola Medina


jueves, 1 de diciembre de 2016

BALANCEO


La sensualidad seduce a los cuerpos
los despliega en el vuelo de la pasión
penetra en los sentidos
se da rienda suelta al balanceo
el placer es el compañero de viaje
en el trayecto de su baile.

El gozo es el objetivo alcanzado.

Irma Ariola Medina ©  



Fotografía: Google


miércoles, 30 de noviembre de 2016

SIMPLEMENTE

A veces,
una sombra es mero reflejo   
de la mirada distraída un instante
entre la noche y el día.

A veces,
el sendero se abre lentamente
observas las flores en el trayecto
te impregnas de su aroma
reconstruyes sensaciones en ti
como pájaro libre andas descalza
en el trayecto de la espiral.

Las sombras y la luz son lo mismo
son mera perspectiva en el espejo
todo recorrido te lleva al mismo sitio
enredas el alma, la despeinas
sacudes el dolor y brilla su candela.

A veces,
sostienes la vida en el intento
se te escapa segundos su brillo
recobra sentido retomando el vuelo.

A veces,
la existencia te enseña tanto…

Simplemente latir al unísono
es ser luz en el sendero.



 Del poemario inédito:  DIGNAS SIN TABÚ

Irma Ariola Medina ©  

 Carboncillo: IAM







sábado, 26 de noviembre de 2016

TRAVESÍA

Arrancarle al viento el silencio enmudece al alma en esos instantes donde la serenidad se apodera del ser, transita la felicidad a cachos y se come la vida en su transitar. El regalo de la misma es ese destello incrustado en su pecho otorgado con el sello de la gratitud a la existencia y la perseverancia en la voluntad de vivir entre las calles de la vida. Nada ni nadie te regala nada, todo se contempla desde el silencio, las sombras, son pequeños destellos de luz en el amanecer del ser. Este se engrandece en su laberinto y salida donde las fuerzas salen aunque se necesite la ayuda de una linterna propia o ajena para iluminar el camino. Nada le detiene en el proceso, las ganas de lucha y vivir es su flotador en el aprendizaje de su nitidez. 
La noche se hace larga y oscura a ratos pero el amanecer es tan bello que no se puede transmitir en plenitud. Nada ni nadie pueden entenderlo en su totalidad, tampoco es necesario. El brillo de tu esplendor,  en tu rostro lo manifiesta. 
A veces, volar puede ser difícil pero no imposible. Siempre hay una oportunidad en el vuelo y saltar las nubes no es una quimera, es una necesidad. La percepción de los juicios ajenos se desvanece a medida que la fortaleza es tu compañera de viaje.
Reír, es consecuencia de una necesidad de existir, es el espejo del alma abierto a la alegría. Cada sombra es una huella oculta y abierta a la luz, transitas las necesarias en tus pisadas entre los adoquines atormentados por el dolor, otros tienen la vitalidad y necesidad de salir de ese naufragio donde su barco fondeó instantes de necesidad para empaparse del mar de la vida. 
El océano te muestra la fuerza de sus olas y el horizonte es la meta alcanzada en la travesía.


Irma Ariola Medina ©  

Fotografía: IAM