sábado, 14 de diciembre de 2013

ESCLAVITUD DE UN PUEBLO SUFRIDO

Soy esclava del poema entre los versos sutiles
saboreados, entre los huesos carcomidos,
entre las penumbras de la humanidad.

Soy el aborto de un pueblo sufrido,
entre las calles llenas de un hambre voraz
resurgida en esta guerra disfrazada,
por unos mangantes teatreros,
que no saben gobernar pero si despilfarrar.

Somos ese poema perdido a la deriva
entre el tumulto de una nación ensangrentada,
entre los escollos de los vómitos salpicados
por la indiferencia de unos corruptos mercenarios,
que matan al pobre con su indiferencia  y
explotan a las mujeres y a los enfermos matan.



  :  Irma Ariola Medina


                                                         Pintura: violencia de BOTERO



miércoles, 11 de diciembre de 2013

ESCLAVAS DE SUS CUERPOS

Sombras, 
ejército de transeúntes.
Letanía del dolor, 
rostros de auxilio,
necesitadas de amor
entre tantos buitres
hacen su trabajo. 

Miradas perdidas, 
mientras ofrecen sus cuerpos,
jóvenes necesitadas de hambre 
y calor humano,
buitres que devoran sus materias
matándoles el alma,
entre las calles vagan 
esclavas de sus cuerpos
sometidas al placer pagado
por unos asquerosos 
alentados por la seducción 
tan mal cotizada 
en esa escala de valores.

 : Irma Ariola Medina







miércoles, 4 de diciembre de 2013

EGO ABURRIDO

Tanto dolor regalado al tiempo
tanta desazón sin necesidad,
mi ego se ha despertado aburrido
se rinde ante tu mirada opaca
dice que sonrías al amanecer
y abras los ojos lentamente
hasta ver el horizonte despejado.

 : Irma Ariola Medina




Pintura: Jacek Yerka




martes, 3 de diciembre de 2013

SOLTÉ LAS AMARRAS

Entre los escollos solté las amarras
fraguadas en el túnel del tiempo
derivada del aprendizaje en el letargo
sostenida en el hemisferio
acorde entre los suspiros entre cortados.

Nunca una batalla te destroza
si miras las fuerzas de tus entrañas,
al abrirlas y sacarlas a la luz,
mientras bebes su fuerzas
en el proceso de ser caminante
sin prisa, atraviesas el dolor
hasta ser el amanecer
en  el puente de tu existencia.


 : Irma Ariola Medina.


                          Pintura:  óleo de Alex Salon



domingo, 1 de diciembre de 2013

Mirada al arte

Tantas obras de arte juntas simulan la interpretación del amor en tiempos líquidos donde la mentira es la llave de las cerraduras a tantas miradas perdidas en la misma perspectiva en la galería de arte. Todo se mantiene oculto en silencio y se manifiesta en las obras sin ser mero espejo del visitante al observarlas. Todos los amores retenidos en la expresión de sus obras manifiestan tanto las originales como las réplicas la dualidad del ser  en su transparencia, en ese candor a darlo todo por el ser amado sin faltar a lo honorable,  la base del respeto de la dignidad del ser humano. Nadie te da nada pero tampoco te lo debe quitar y en los sucedáneos no se saborea esa dulzura que lleva intrínseca el amor incondicional. Al final, la galería se puede quedar vacía borrando un pasado lleno de mentiras por una parte y lleno de amor por otro. La soledad y las sombras permanecen del lado del que ha sido deshonesto en el intento de volar entre las ramas pero la libertad de los pájaros quedó marcada por el dolor del desamor con una pérdida de conciencia fondeada al dolor de por vida. El alma se fortalece y la sabiduría demuestra que la honestidad y  la transparencia es la base en cualquier galería de la propia existencia.  Amar es el arte de ser creatividad en el instante.


 :  Irma  Ariola Medina.


Julien Chatelin – Inauguración de una galería de arte (2007 - Berlín – Alemania)






martes, 26 de noviembre de 2013

Mirada renovada

He pensado que por mucho recordar no se consigue nada sino un desgaste energético incuestionable dado que se cae en un abatimiento como mecanismo de defensa de la propia mente ante la necesidad de expandir el desgaste somatizado en alguna zona del cuerpo. No se consigue nada cuando se fuerzan las cosas y cuando se deja fluir de manera espontánea,  se consigue la liberación del ser para ser instante en la libertad del propio vuelo. Nadie te conduce ni te debe distraer durante el camino y si ocurre no permitas que el viento te impida seguir volando. Hay que seguir pilotando sin temor y con la confianza puesta en ese objetivo marcado sin más destino que la alegría de renacer a la vida y compartir en la misma, desde una perspectiva limpia a tu mirada y con los que compartes el trayecto.

 : Irma Ariola Medina